Descripción
La autovía A-73 Burgos–Aguilar de Campoo es una infraestructura clave para mejorar la conexión entre la ciudad de Burgos y el norte de la península, enlazando finalmente con Santander a través de la autovía A-67. En el tramo Quintanaortuño–Montorio se desarrolla una de las actuaciones singulares del proyecto la construcción de un Ecoducto en forma de falso túnel destinado a facilitar el paso de fauna y favorecer la integración ambiental de la carretera.
La estructura está formada por dos bóvedas que se unen mediante un muro central. Su ejecución se plantea en dos fases. En la primera se construyen los hastiales rectos, que conforman la base de la estructura, mientras que en la segunda se completa la estructura con el hormigonado de las bóvedas que configuran la parte superior.
Desde el punto de vista geométrico, la estructura presenta una sección superior de forma circular con un radio interior de casi 7 m y un espesor de 65 cm. La altura de las bóvedas supera los 10 m en uno de los lados y se aproxima a los 10 m en el otro. En planta, ambas estructuras describen una ligera curva y se desarrollan a lo largo de más de 109 m de longitud en sus extremos con un emboquille de 16,487 m en un extremo y 18,969 m en el otro.
Solución ULMA
Para llevar a cabo esta estructura, ULMA ha diseñado un Carro de encofrado MK para túneles a cielo abierto que combina soluciones modulares de encofrado con una estructura móvil y que permite avanzar a lo largo del túnel de forma progresiva y autónoma, incorporando un mecanismo motorizado de rodadura.
En una primera fase se ejecutan los muros rectos de los hastiales mediante el sistema de encofrado ORMA, que ofrece rapidez de montaje y precisión en la ejecución. Posteriormente, para dar forma a las bóvedas curvas, sobre un Carro MK se emplea el sistema ENKOFORM H-120, configurado con vigas y elementos especialmente adaptados a la geometría de la estructura.
El conjunto se completa con un carro soporte diseñado para sostener el encofrado durante el hormigonado de la bóveda. Su estructura adopta una disposición en forma de “V”, una configuración que permite liberar espacio entre el suelo y los hastiales. Esta solución facilita tanto la colocación del encofrado como las operaciones posteriores de desencofrado.
El sistema se apoya sobre un bogie equipado con perfiles estructurales y husillos de carga y nivelación que permiten ajustar con precisión la posición del carro y asegurar una correcta transmisión de las cargas durante todo el proceso.
Gracias a esta solución, la obra puede avanzar de forma continua y segura, adaptándose a la geometría curva del falso túnel y garantizando la eficiencia del proceso constructivo en una infraestructura que combina funcionalidad viaria y respeto por el entorno natural.